La Poesía tras la Guerra Civil
La Guerra Civil (1936-1939) supuso una fractura total en la «Edad de Plata» de la literatura española, provocando la muerte, el asesinato o el exilio de numerosos autores.
- 1ª Etapa (Anterior a la guerra): Uso de objetos usuales con una elaboración metafórica compleja y tono barroco (moda gongorina). Evoluciona hacia una poesía amorosa y existencial con elementos naturales simbólicos.
- 2ª Etapa (Durante la guerra): Se convierte en «poesía social» y de lucha. Utiliza estrofas clásicas con un lenguaje sencillo para llegar al pueblo.
- 3ª Etapa (Tras la guerra): Escrita desde la cárcel. Poesía esencial, directa y cargada de emoción, utilizando recursos como el paralelismo y los estribillos.
Años 40: Poesía Arraigada vs. Desarraigada
- Poesía Arraigada (Revista Garcilaso): Autores conformes con el régimen. Se inspiran en formas clásicas, con temas religiosos, el paisaje y el amor.
- Poesía Desarraigada (Revista Espadaña): Liderada por Dámaso Alonso (Hijos de la ira). Es una poesía existencialista que refleja las dificultades de la guerra y una visión angustiada del mundo.
Años 50: Poesía Social y Postismo
- Realismo Social: Los poetas denuncian la situación de España con un estilo realista, primando la sencillez y la coloquialidad sobre la estética.
Figuras clave:
- Blas de Otero: Mezcla existencialismo y poesía social en obras como «Pido la paz y la palabra».
- Gabriel Celaya: Defiende la poesía como una «herramienta» de transformación.
- Postismo: Corriente de vanguardia que busca la ruptura de la lógica a través del humor, el juego y un lenguaje lúdico (Revista La Cerbatana). Destaca Gloria Fuertes.
Años 60: Poesía de la Experiencia
Entienden la poesía como una vía de conocimiento personal.
- Jaime Gil de Biedma: Intenta explicar su propia vida con un lenguaje coloquial muy cuidado (diálogos, paréntesis). Sus poemas tienen un marcado carácter narrativo, basándose en anécdotas mínimas.
La Novela de Posguerra
1. Años 40: Novela Existencial y Tremendismo
Reflejan la amargura de la vida cotidiana y personajes frustrados.
- Camilo José Cela: Con La familia de Pascual Duarte instaura el Tremendismo (énfasis en aspectos desagradables y crudos).
- Carmen Laforet: Gana el Premio Nadal con Nada, obra cumbre del existencialismo de posguerra.
2. Años 50: Novela Social
Busca testimoniar la situación del pueblo con un estilo objetivista y técnicas cinematográficas.
- Características: Narración lineal, predominio del diálogo y «protagonista colectivo» (muchos personajes con el mismo peso).
- Obras destacadas: La Colmena (Cela) y El Jarama (Sánchez Ferlosio).
3. Años 60: Novela Experimental
Influenciada por la narrativa hispanoamericana, rompe con la estructura tradicional.
- Técnicas: Monólogo interior, desorden temporal (analepsis, prolepsis), eliminación de puntuación y perspectivismo.
- Obras: Tiempo de silencio de Luis Martín-Santos (obra inaugural) y Cinco horas con Mario de Miguel Delibes.
El Teatro: Buero Vallejo y Alfonso Sastre
Contexto Inicial
Tras la Guerra Civil, el teatro sufre un estancamiento debido a la censura. En los años 40 destaca el humor del «Teatro del Absurdo» con Miguel Mihura (Tres sombreros de copa).
Antonio Buero Vallejo
Su teatro es comprometido y crítico, pero usa el simbolismo para esquivar la censura.
- Técnica de inmersión: El público ve y oye lo que el personaje percibe o imagina.
- Etapas:
- Existencial (Años 50): Historia de una escalera (circularidad de la acción, imposibilidad de mejorar).
- Social (1958-1970): Defiende el posibilismo (escribir lo que la censura permite para que el mensaje llegue). Obras: Las Meninas, El concierto de San Ovidio.
- Experimental (Desde 1970): La Fundación.
Alfonso Sastre
Representa la postura del imposibilismo (crítica radical sin concesiones).
- Trayectoria: Pasa de un teatro existencialista (Escuadra hacia la muerte) a un arte social para despertar la conciencia del espectador.
- Madurez: Desarrolla la «Tragedia compleja», con influencias de Aristóteles, Brecht y el esperpento de Valle-Inclán.
Los Personajes en La Fundación
Buero Vallejo utiliza a los personajes para representar diferentes posturas ante la opresión:
- Tomás: Es el centro de la obra. Representa la alienación. Su locura es un mecanismo de defensa contra el dolor. Su evolución (el paso de la locura a la lucidez) es el eje de la historia.
- Asel: El personaje más complejo. Es el líder ideológico, un hombre experimentado que ayuda a Tomás a recuperar la cordura poco a poco. Representa el «posibilismo»: luchar desde dentro del sistema.
- Tulio: Al principio parece el más huraño y cruel con Tomás, pero resulta ser el más humano. Su ejecución es el golpe de realidad definitivo para Tomás.
- Lino: Representa la acción directa y violenta. Es quien desenmascara al traidor.
- Max: Es el contrapunto moral. Se descubre que es un soplón que vende a sus compañeros a cambio de comida y privilegios.
Temas Principales
- Realidad vs. Apariencia: ¿Vivimos en una sociedad libre o en una «Fundación» que nos engaña con comodidades para que no veamos las rejas?
- La Libertad y la Opresión: La cárcel es una metáfora de cualquier sistema dictatorial o represivo.
- La Culpa y la Redención: El proceso de Tomás para aceptar que traicionó a sus amigos y decidir luchar de nuevo, esta vez con la verdad.
- El Compromiso: La necesidad de luchar por un mundo mejor, incluso cuando la muerte es segura.
El «Efecto de Inmersión»
Este es el recurso técnico más importante de Buero Vallejo:
- ¿En qué consiste? El espectador ve el mundo a través de los ojos del personaje enfermo (Tomás).
- Evolución visual: Al principio, el escenario es lujoso. Conforme Tomás recupera la cordura, el escenario se transforma físicamente ante el público: los sillones se convierten en petates, las tazas de cristal en latas de metal y las paredes en muros de piedra.
- Objetivo: Buero quiere que el espectador se identifique con Tomás para que al final se pregunte: «¿En qué fundaciones creo yo que me impiden ver la realidad?».
