El Teatro Español en el Siglo XX
1. Panorama general
Desde principios de siglo, el teatro experimenta numerosos cambios debido a su carácter de espectáculo y a los condicionamientos comerciales que pesan sobre él. Está sometido a los gustos del público burgués y aristocrático que asiste a las funciones. De este modo, se observa una fuerte resistencia del público a las tendencias renovadoras que triunfan en otros géneros. Se distinguen dos grandes grupos:
- a) El teatro convencional: El favorito del público, que se materializó en tres géneros principales: la comedia burguesa de Benavente, el teatro poético y el teatro cómico.
- b) El teatro innovador: Fundamentalmente representado en la obra de Valle-Inclán y García Lorca.
2. El teatro convencional
La comedia burguesa de Jacinto Benavente es un teatro realista. En un principio, había llegado a experimentar con obras críticas con la burguesía y renovadoras en la escenografía, pero tanta agresividad le hizo fracasar (El nido ajeno). Su evolución fue hacia una sátira social irónica e inofensiva que la burguesía sí aceptó de buen grado. Es un teatro de poca acción y mucho diálogo, centrado en escenas de la vida cotidiana de la alta burguesía. Su obra principal es Los intereses creados, una farsa en la que emplea los personajes de la Commedia dell’arte para mostrar una visión cínica de los ideales burgueses.
El teatro poético (en verso) se escribió en España a principios del siglo XX. Es de corte neorromántico. Su tema favorito es la apología de la historia de España desde un punto de vista conservador. Marquina y Villaespesa son sus dos representantes principales.
El teatro cómico tiene como autor principal a Carlos Arniches, quien cultiva el género chico con sus sainetes, en los que presenta una visión de España costumbrista y nada problemática, completamente satisfecha con su modo de ser y con su historia. También destacan los hermanos Álvarez Quintero.
3. El teatro innovador
La renovación aporta al teatro español del siglo XX nuevas formas y enfoques ideológicos. Por un lado, entre los noventayochistas, la llevan a cabo las incursiones dramáticas de Miguel de Unamuno o Azorín y, sobre todo, los esperpentos de Valle-Inclán. Por otra parte, se producen los impulsos renovadores de las vanguardias (Gómez de la Serna) y de la Generación del 27, especialmente la obra de Lorca.
En ambos casos, su rasgo más definidor es que ni fue un teatro que sustituyese al convencional ni fue un teatro que históricamente tuviese continuidad: su importancia está en sí mismo y ahí se agota.
4. Ramón María del Valle-Inclán
4.1 Vida
Nace en Vilanova de Arousa (1866) y muere en Santiago antes de iniciarse la guerra (1936). Hasta ese momento lleva una vida bohemia consagrada a la literatura y plagada de anécdotas.
4.2 Técnica dramática
La principal característica del teatro de Valle-Inclán es su condición de espectáculo total: no solo hay texto dramático, sino creación de arte plástico. Por eso redactaba con el máximo cuidado las acotaciones, que suponen una técnica teatral cercana al cine. Los elementos visuales completan el diálogo y son parte inseparable de él.
Valle rompe con las convenciones del teatro realista y crea un nuevo concepto del espacio escénico. El público estaba acostumbrado a las obras de Benavente, con pocos decorados y un tono conversacional. Valle crea, por el contrario, tramas que exigen variados cambios de decorados, a veces en espaciosos campos abiertos. Tampoco suele utilizar la estructura habitual de tres actos ni sigue la tradición burguesa del estilo coloquial. Abunda el tono exclamativo y el uso de palabras malsonantes. Su objetivo fue crear un teatro con una visión profunda y transreal de lo inmediato. Sus dos logros más relevantes son el lenguaje y el ESPERPENTO. Valle crea su propia lengua, usando las palabras por su poder evocador, casi simbolista.
4.3 Trayectoria dramática
Valle inicia su producción con una etapa modernista. A continuación, aborda el llamado Ciclo Mítico, donde la Galicia rural aparece como un microcosmos de fuerzas humanas (el mal, la irracionalidad, el sexo, la muerte). Este ciclo se materializa en las Comedias bárbaras (Romance de lobos, Águila de blasón, Cara de plata) y en Divinas palabras.
Después aborda sus farsas, ambientadas en cortes aristocráticas para presentar una crítica demoledora de la sociedad, destacando La cabeza del dragón. Pero su creación más relevante es el esperpento: un teatro trágico y grotesco que busca una visión crítica de la vida moderna de España. Valle deforma la realidad caricaturizándola, cosificando y animalizando a los seres humanos. Luces de bohemia es la obra maestra del esperpento, aunque también destacan la trilogía Martes de carnaval y la novela Tirano Banderas.
5. Federico García Lorca
5.1 Vida
Nació en Fuentevaqueros (Granada) en 1898 y murió fusilado al comenzar la Guerra Civil. Su vida estuvo vinculada a la cultura y a la Residencia de Estudiantes, donde conoció a compañeros de la Generación del 27.
5.2 Temas
Los temas del teatro de Lorca son el mito del deseo imposible, el conflicto entre la realidad/sociedad y el deseo/instinto, y la frustración. Lleva a escena destinos trágicos y amores marcados por la esterilidad, casi siempre encarnados en mujeres. El conflicto se sitúa en un plano metafísico (Tiempo y Muerte) y social (prejuicios y convenciones).
5.3 Fuentes y estilo
Su teatro se nutre del Modernismo, los clásicos, el teatro de títeres, Shakespeare y la vanguardia. Cultivó la farsa, el guiñol, el drama simbolista, el teatro surrealista y la tragedia. Su lenguaje combina lo poético con lo popular, destacando el uso de símbolos y metáforas.
5.4 Obras
Destaca su trilogía dramática de la vida española: Bodas de sangre, Yerma y La casa de Bernarda Alba. En ellas se enfrenta la libertad contra la autoridad, resultando siempre en muerte. En su vertiente vanguardista sobresalen El público y Así que pasen cinco años, piezas de gran subjetividad radical y experimentación.
La Novela Española
1. Contexto literario
Muchos narradores murieron en la guerra o partieron al exilio (Ramón J. Sénder, Max Aub). Los que permanecieron sufrieron una fuerte censura. La narrativa de posguerra se divide en varias etapas:
2. Década de los 40: Realismo existencial
Predomina el realismo existencial, inspirado en las consecuencias de la Guerra Civil. Temas principales:
- La amargura, la angustia y la crisis existencial.
- Una sociedad devastada por la miseria.
- La soledad, el desarraigo y la falta de comunicación.
Los personajes son antihéroes inadaptados. Técnicamente, el estilo es sencillo, con narrador en primera persona. Obras clave:
- Camilo José Cela, La familia de Pascual Duarte: inaugura el tremendismo.
- Carmen Laforet, Nada (1944): punto de inflexión hacia la narrativa social.
3. Década de los 50: Realismo social
Se consolida la Generación del medio siglo con un compromiso social y político. La obra inaugural es La colmena de Cela. Se distinguen dos tendencias:
- a) Realismo social: Denuncia las injusticias que marginan a obreros y campesinos. Destaca Las ratas de Miguel Delibes.
- b) Objetivismo (neorrealismo): El narrador actúa como una cámara que «fotografía» la realidad sin juzgar. Obra fundamental: El Jarama de Rafael Sánchez Ferlosio.
4. Década de los 60: Novela experimental
La publicación de Tiempo de silencio (1962) de Luis Martín Santos marca el inicio de la novela experimental. Incorpora el psicoanálisis, el subjetivismo y técnicas como:
- Desaparición del argumento tradicional.
- Ruptura de la estructura temporal (saltos temporales).
- Monólogo interior y punto de vista múltiple.
- Lenguaje barroco y complejo.
5. Camilo José Cela
Es el narrador más influyente de la posguerra, ganador del Premio Nobel. Su trayectoria va desde el tremendismo de La familia de Pascual Duarte hasta el protagonista colectivo en La colmena. Posteriormente derivó hacia el experimentalismo con San Camilo 1936 y Oficio de Tinieblas 5. Destacan también sus libros de viajes como Viaje a la Alcarria.
6. Carmen Laforet
Alcanzó el éxito con Nada (1944), Premio Nadal. Su obra refleja la tristeza, la desolación y la dureza de la sociedad española a través de un estilo fresco y preciso. Otras obras incluyen La isla y los demonios y La mujer nueva.
7. Miguel Delibes
Representante del humanismo cristiano y defensor del mundo rural. Su trayectoria evoluciona desde el tono angustiado de La sombra del ciprés es alargada hacia el realismo de El camino y Las ratas. Su punto culminante es Cinco horas con Mario (1966), un monólogo interior que enfrenta dos ideologías de España. En su etapa final destacan Los santos inocentes y El hereje.
La Poesía Española
1. Contexto histórico
España vive bajo la dictadura, marcada por el aislamiento y la represión, hasta la apertura económica de los años 50.
2. Poesía española en los 40
Es singular el caso de Miguel Hernández, cuyos temas son el sentimiento trágico de la vida, el amor y el compromiso político (Viento del pueblo, El rayo que no cesa). Tendencias de la década:
- Poesía arraigada: Evasión, tono clásico y temas religiosos (Luis Rosales, Leopoldo Panero).
- Poesía desarraigada: Expresión de la angustia existencial. Destacan Dámaso Alonso (Hijos de la ira) y Vicente Aleixandre (Sombra del paraíso).
- Postismo: Rebeldía vanguardista y surrealista (Carlos Edmundo de Ory).
3. Poesía española en los 50: Poesía social
La poesía se entiende como una herramienta para cambiar la sociedad y denunciar injusticias. El lenguaje es directo y coloquial. Autores principales:
- Blas de Otero: Pido la paz y la palabra, Ángel fieramente humano.
- Gabriel Celaya: Cantos íberos.
- José Hierro: Cuanto sé de mí.
4. Poesía española en los 60: Generación de los 50
Grupo que eleva la calidad artística hacia el intimismo y la poesía de la experiencia. Autores: Ángel González, Jaime Gil de Biedma (Moralidades), Claudio Rodríguez (Don de la ebriedad). Se caracteriza por un tono coloquial depurado, el uso de la ironía y el humor.
5. La poesía de los años 70: «Los Novísimos»
Ruptura total con lo anterior. Reclaman libertad absoluta para el arte y se alejan de lo político. Características:
- Influencia de la cultura de masas y elementos exóticos.
- Técnicas surrealistas: escritura automática y collage.
- Uso del verso libre y esteticismo.
Destacan: Pere Gimferrer, Guillermo Carnero y Luis Alberto de Cuenca, agrupados en la antología Nueve novísimos de Castellet.
6. La poesía desde los 80 hasta la actualidad
Se asienta el individualismo y se retorna a la emoción y la experiencia. Tendencias actuales:
- Poesía de la experiencia: Centrada en la cotidianidad (Luis García Montero).
- Poesía minimalista: Brevedad y simplicidad (Andrés Sánchez Robayna).
- Gloria Fuertes: Su estilo trasciende el realismo con influencias del postismo, juegos de palabras y una fuerte denuncia de la injusticia.
