Factores del lenguaje
- Emisor: persona que cifra el mensaje.
- Receptor: persona que descifra el mensaje.
- Mensaje: información transmitida.
- Referente: realidad a la que se refiere el mensaje.
- Código: conjunto de signos y reglas por medio del cual nos comunicamos; tiene que ser conocido por emisor y receptor.
- Contacto: la disposición de emisor y receptor para que se transmita el mensaje y se realice la comunicación.
- Canal: medio por el cual circula el mensaje.
- Contexto: situación en la que nos encontramos en el momento de la comunicación.
Funciones del lenguaje y tipología
- Emotiva: relacionada con el emisor. Nos permite detectar la subjetividad del hablante: estado de ánimo, sentimientos. Se caracteriza por interjecciones y oraciones reducidas. Ejemplo: artículo periodístico de opinión.
- Referencial: relacionada con el referente. Busca la relación objetiva. Utiliza oraciones enunciativas y adjetivos especificativos. Ejemplo: textos científicos, humanísticos o periodísticos.
- Apelativa: relacionada con el receptor. Busca llamar su atención e influir en él para que actúe de una manera determinada. Ejemplo: publicidad, textos publicitarios o jurídico-administrativos.
- Metalingüística: relacionada con el código. Busca dar a conocer algunos signos que pueden ser desconocidos por el receptor. Es característica del diccionario.
- Fática: relacionada con el contacto. Pretende iniciar, interrumpir o reiniciar la conversación, así como comprobar si se está manteniendo la comunicación. Utiliza frases hechas e interrogaciones.
- Estética: relacionada con el mensaje. Busca atraer la atención del receptor sobre la forma del mensaje, creando una realidad inexistente fuera de este por medio de las palabras. Utiliza figuras literarias como la metáfora. Ejemplo: texto literario (poesía, novela, teatro, ensayo didáctico).
Oración simple y compuesta
La oración es una unidad gramatical constituida por dos elementos: el sintagma nominal-sujeto y el sintagma verbal-predicado.
El primero se forma con un núcleo que puede ir precedido de un determinante o seguido de un complemento del nombre (CN) o adyacente. El sujeto concuerda en número y en persona con el verbo, núcleo del predicado.
Oraciones impersonales
- De fenómeno natural: verbos meteorológicos.
- De fenómeno reflexiva: con la partícula «se» en 3ª persona del singular.
- Gramaticalizada: verbos haber, hacer, ser.
El segundo elemento (predicado) puede ser verbal o nominal. El predicado nominal se construye con un verbo copulativo (ser, estar o parecer).
Clasificación de la oración coordinada
Las oraciones coordinadas se relacionan entre sí a través de un nexo. Ninguna de ellas depende sintácticamente de la otra y se clasifican en:
- Coordinadas copulativas: unidas por los nexos y, ni, además, hasta… Expresan una relación de adición o suma. Ejemplo: «Nos invitó a la fiesta y hasta estuvo encantador».
- Coordinada adversativa: expresa una relación de oposición o contrariedad entre dos elementos. Los nexos que las unen son mas, pero, aunque, sin embargo, excepto, no obstante, más bien… Ejemplo: «No se quedó en casa, sino que salió con sus amigas».
- Coordinada disyuntiva: relación de alternancia entre dos opciones que se consideran excluyentes. Nexos: o, o bien, u… Ejemplo: «Guardad silencio o no podréis quedaros en clase».
- Coordinadas distributivas: presentan dos opciones alternativas que no se consideran excluyentes. Nexos: bien – bien, ya – ya, tan pronto como… Ejemplo: «Tan pronto reía como lloraba».
- Coordinadas explicativas: expresan una relación de equivalencia. Nexos: o sea, esto es, es decir… Ejemplo: «Las bailarinas rusas marcaron cadenciosos pasos de ballet, o sea, los pasos eran acompasados».
Palabra: forma y significado
Una lengua es un sistema de signos que se relacionan entre sí gracias a unas reglas. Los signos son unidades mínimas que al unirse dan lugar a otras unidades superiores. Las unidades más pequeñas sin significado se denominan fonemas. La jerarquía de las unidades lingüísticas es: fonema < monema < palabra < sintagma < oración < texto.
Morfemas
- Léxicos (Lexemas): aportan el significado básico.
- Gramaticales:
- Dependientes: se unen al lexema.
- Desinenciales: indican género, número, persona, tiempo y modo.
- Derivativos:
- Prefijos: antes del lexema.
- Sufijos: después del lexema. Pueden ser apreciativos (aumentativos, diminutivos y despectivos: -ucho, -ajo…) y no apreciativos (ej. tesoro – tesorería).
- Interfijos: segmentos sin significado que se sitúan entre el lexema y el sufijo.
Clasificación de las palabras según su formación
- Simples: formadas por un solo lexema.
- Compuestas:
- Perfectas: inalterables (camposanto), unidos por conjunción (coliflor), o donde la primera palabra se modifica (manirroto).
- Cultas: proceden del latín y griego (teléfono, democracia).
- Sintagmáticas: sustantivo + sustantivo (hombre rana), sustantivo + adjetivo (tinta china), sustantivo + grupo (lengua de gato).
- Contraposición: unidos por un guion.
- Derivadas: por prefijación (deshacer), sufijación (carbonero) o ambas (desgraciadamente).
- Parasintéticas: combinación de composición + derivación (sietemesino, barriobajero) o prefijo + lexema + sufijo (embrutecer, enamorado).
- Por abreviamiento:
- Siglas: iniciales de varias palabras (PP).
- Acrónimos: unión de dos o más palabras (Banesto: Banco Español de Crédito).
- Apócope: acortamiento al final (cinematógrafo – cine).
- Aféresis: acortamiento al principio (muchacha – chacha).
Relaciones entre significante y significado
- Polisemia: los significados están relacionados entre sí, tienen un sema en común. Ejemplo: ratón (animal) – ratón (de ordenador).
- Homonimia: no existe relación entre los términos.
- Homógrafas: coinciden en la grafía (vino/vino).
- Homófonas: suenan igual pero se escriben diferente (baca/vaca).
- Sinonimia: un solo significado con distintos significantes (contento – feliz – dichoso).
- Antonimia: relación de significados opuestos.
- Antonimia pura: admite gradación (grande – pequeño).
- Complementaria: la afirmación de uno excluye al otro (vivo – muerto).
- Recíproca: se implican mutuamente (comprador – vendedor).
- Hiperónimos e Hipónimos: el hiperónimo es la palabra de mayor extensión (ave) y el hipónimo es la palabra contenida en ella (paloma, loro).
Cambio semántico: Causas
- Históricas: invención de nuevos objetos (pluma de ave pasó a ser pluma para escribir).
- Psicológicas: debidas a metáforas zoomórficas y eufemismos (gallina como animal o persona cobarde).
- Lingüísticas: la palabra se contagia del significado de otra con la que aparece unida (café cortado – cortado).
Léxico español
- Léxico heredado: procede del latín.
- Palabras patrimoniales: han sufrido evolución fonética (mulier – mujer).
- Palabras cultas: no han evolucionado (oculum – oculista).
- Léxico adquirido: incorporación de otras lenguas. Préstamos históricos (arabismos como almohada, germanismos) y préstamos actuales (anglicismos, italianismos).
- Léxico inventado y multiplicado: formado de la nada o mediante afijos (gas).
Literatura
Géneros literarios
Género lírico
Expresa de manera subjetiva vivencias, sentimientos y pensamientos del autor. Suele estar escrito en verso, aunque existe la prosa poética. Manifestaciones habituales: oda, himno, romance, villancico.
Rasgos lingüísticos:
- Empleo de la primera persona verbal («yo lírico»).
- Presencia de oraciones exclamativas, interrogativas y apelaciones.
- Adjetivación valorativa (adjetivo explicativo).
- Reiteración de recursos literarios (asíndeton, polisíndeton, metáfora).
Género narrativo
Relata acontecimientos externos al emisor, ya sean reales o imaginarios, dentro de un universo de ficción. Los elementos de la narración son:
- Narrador: voz ficticia que guía el relato. Puede ser autobiográfico (1ª persona), omnisciente (3ª persona, lo sabe todo), testigo (3ª persona, solo lo que ve) o en segunda persona (monólogo interior). También existe el narrador múltiple.
Rasgos lingüísticos:
- Estilo predominantemente verbal (importancia de las acciones).
- Uso del pasado (pretérito perfecto simple o compuesto) o presente histórico.
- Frecuencia de complementos circunstanciales de lugar (CCL) y tiempo (CCT).
- Alternancia de modos como el diálogo, el monólogo y la descripción.
Género didáctico
Obras que tienen por objeto instruir o adoctrinar. Presentan una actitud expositiva o argumentativa. El subgénero más característico es el ensayo (en prosa), aunque también existen las fábulas (en verso).
Rasgos lingüísticos:
- Predominio de oraciones enunciativas.
- Empleo del tiempo verbal en presente.
- Aparición de adjetivos especificativos y explicativos.
- Empleo de recursos literarios con una clara voluntad de estilo.
