Camilo José Cela
Experimentó con diferentes técnicas narrativas y defendía una concepción abierta de la novela.
- La familia de Pascual Duarte (1942): Da paso al tremendismo. Historia del criminal Pascual D., que relata su vida antes de su ejecución con intención de descargar su conciencia y presentándose como víctima de un origen familiar miserable que determinará su carácter.
- La colmena (1951): Relata la vida de varios personajes de diversa clase social, directa e indirectamente relacionados, que viven en el Madrid de 1942 (protagonista colectivo). El eje temático es la vida marcada por la miseria económica y moral de la posguerra española y el pesimismo. Predomina el uso del diálogo y un lenguaje coloquial y vulgar.
- Otros experimentos narrativos son Pabellón de reposo, concebida como el anti-Pascual, ya que se reproducen monólogos sobre las preocupaciones de los enfermos de un sanatorio para tuberculosis; Mrs. Caldwell habla con su hijo, donde una madre dirige cartas a su hijo muerto; y San Camilo, monólogo interior ambientado en los días previos a la Guerra Civil, con temas como violencia, caos y sexo.
Miguel Delibes
Se caracteriza por su forma de describir ambientes burgueses como marginales, haciendo uso del ácido humor. Fue, además de novelista, periodista. Su estilo es sobrio, sencillo con un lenguaje rico.
- La sombra del ciprés es alargada (Premio Nadal en 1947): Es una novela realista que dibuja una mediocre realidad encorsetada por su moral.
- El camino: Describe el espacio rural observado por los ojos de un niño.
- Las ratas: Es cercana a El camino, ya que también presenta el espacio rural y se narra a través de un niño. En ambas describe personajes humildes y puros. El mundo rural es visto como un paraíso perdido.
- Cinco horas con Mario: Es novela experimental. Se trata de un monólogo en el que Carmenchu (conservadora) reprocha al cadáver de su marido, Mario (más liberal).
- Los santos inocentes: Fusión de realismo crítico y novela experimental. Es una denuncia a la explotación de los criados por parte de los señoritos de cortijo. En ella, representa un régimen opresor sin compasión ninguna por los humillados.
Teatro de la década de los 50
La censura que se impuso durante el franquismo afectó al teatro, ya que los ensayos estaban sometidos a un rígido control; es por esto que los empresarios teatrales preferían piezas acordes con el gusto burgués. Sus temas tratan de los problemas de obreros y gente humilde, mostrándonos así las desigualdades sociales. Muchas obras no llegaron al escenario, esto se llama teatro soterrado. La década de los 50 comienza con tres importantes obras: Historia de una escalera, de Antonio Buero Vallejo, que inaugura el teatro existencial en el que se reflexiona sobre asuntos como el sentido de la existencia; y en la misma línea, Escuadra hacia la muerte de Alfonso Sastre o La camisa de Lauro Olmo.
Buero Vallejo
Sus obras están marcadas por temas humanos, ya sean de carácter existencial o real. Su género preferido es la tragedia, con la que pretende la catarsis del espectador: para conmoverle y animarle a luchar hacia su destino. Según temática:
- Etapa contemporánea: Obras más importantes: Historia de una escalera (retrato de frustración y mediocridad de tres familias madrileñas, refleja la imposibilidad de algunos para mejorar su situación); En la ardiente oscuridad (institución de ciegos resignados a su condición, uno de ellos se rebela contra lo establecido y le asesinan; símbolo: ceguera); El tragaluz (unos científicos del futuro regresan a los días previos a la Guerra Civil y observan las consecuencias en una familia).
- Etapa histórica: Se sirve de hechos históricos para reflexionar sobre problemas sociales y existenciales y, de paso, evitar problemas con la censura. Ejemplos: Las Meninas y El concierto de San Ovidio.
- Última etapa: Afronta problemas como la tortura en la política y la degradación humana. Ejemplos: La Fundación, La doble historia del doctor Valmy.
Tras la llegada de la democracia, los dramas de Buero se tornan más directos como en Jueces en la noche o Lázaro en el laberinto.
Otros autores destacados
- Alfonso Sastre: En 1953 estrena Escuadra hacia la muerte, hasta entonces prohibida, pieza que recoge la rebelión de unos soldados abocados a una muerte absurda. Más tarde crea las tragedias complejas en las que integra otros géneros teatrales (La sangre y la ceniza).
- Lauro Olmo: La camisa se centra en el paro, la pobreza y la necesidad de ascender socialmente.
- Antonio Gala: Pertenece al realismo simbólico y crítico. Obras: Los verdes campos del Edén, Los buenos días perdidos.
Teatro de la década de los 60
Desde los 60, pero sobre todo en los 70, surge un movimiento de renovación caracterizado por un acercamiento a las corrientes renovadoras, como el teatro épico de Bertolt Brecht o el teatro de lo absurdo de Beckett. El teatro es espectáculo total: danza, cine, circo… a veces se representa en la calle.
- Fernando Arrabal: Participó en las revueltas del 68. Creó junto a Alejandro Jodorowsky y Roland Topor el grupo Pánico, que concilia lo absurdo con lo cruel e irónico. Recoge elementos del vanguardismo (Valle-Inclán) y del surrealismo para rebelarse contra la sinrazón del mundo. Obras: Pic-nic, El cementerio de automóviles, Bella Ciao.
- Francisco Nieva: Comenzó a escribir en el exilio en los 50. Su tema más recurrente es la imposibilidad del desarrollo pleno del ser humano debido a la represión social. Utiliza un lenguaje culto e ironía. Su obra se divide en:
- Teatro furioso: Ataca la moral represiva y utiliza un lenguaje barroco. Obras: Pelo de tormenta y Nosferatu.
- Teatro de farsa y calamidad: Contenido metafísico, personajes complejos y lenguaje más sencillo. Obras: La señora Tártara, Malditas sean Coronada y sus hijas.
- Teatro de crónica y estampa: Sombra y quimera de Larra, “teatro dentro del teatro” centrado en Larra.
Poesía de la década de los 50
Tras la poesía desarraigada de los 40, llega la poesía social en los 50, la cual pretende mostrar la verdadera realidad del ser humano y del país denunciando las injusticias y usándola como un instrumento para transformar el mundo. Como tema principal destaca la preocupación por España, la injusticia social, el anhelo de paz y la superación de la Guerra Civil, dirigiéndose así a la “inmensa mayoría” con un lenguaje directo y coloquial, pero cuidado por la censura.
- Blas de Otero: Etapas: Poesía existencial (búsqueda del sentido de la existencia, con lenguaje dramático y tenso: Ángel fieramente humano y Redoble de conciencia); Poesía social (tema: preocupación por España, función social del poeta y solidaridad: Pido la paz y la palabra y En castellano); Nuevas formas expresivas (uso de nuevas formas métricas más libres y prosa: Mientras o Poesía con nombres).
- Gabriel Celaya: Tiene un amplio registro, desde la poesía experimental como Campos semánticos, o surrealista como Movimientos elementales. Lenguaje intenso y agresivo debido al énfasis crítico-social (Las cartas boca arriba, Tranquilamente hablando).
Poesía de la década de los 60
El agotamiento de las fórmulas de la poesía social conduce a la aparición de una nueva poesía en la que se abordan temas relacionados con todo lo que hace humano al hombre: paso del tiempo, amor, infancia, amistad. Es la poesía de la experiencia, con un lenguaje personal y un tono cálido y cordial.
- José Hierro: En sus primeras obras aparecen la desolación y la búsqueda frustrada de la felicidad (Tierra sin nosotros y Alegría) y en otras se acerca a la poesía social como en Quinta del 42. Ha recibido premios como el Príncipe de Asturias y el Cervantes.
- Claudio Rodríguez: Premio Nacional de Poesía y Príncipe de Asturias. Su primera obra, Don de la ebriedad, está compuesta en comunión con la naturaleza. Libros posteriores: Conjuros, Alianza y condena, de estilo sobrio.
- Ángel González: Considerado como el más social de los poetas del grupo del 50. Tema principal: el tiempo y las consecuencias de su paso, amor y crítica social (Áspero mundo, Sin esperanza).
- Jaime Gil de Biedma: Obra breve reunida en Las personas del verbo, con temas sociales tratados con ironía. Posteriormente, temas íntimos como el erotismo, amor, amistad e infancia, en ocasiones enfocados con amargo distanciamiento.
- José Ángel Valente: En un primer momento, su tema es existencial y social (A modo de esperanza, Poemas a Lázaro). Se torna más denso y complejo en La memoria y los signos, donde la poesía pasa a ser un modo de conocimiento.
