El Modernismo
El modernismo es un movimiento literario panhispánico que surge a finales del siglo XIX como respuesta a la crisis espiritual, cultural y política del fin de siglo. Supone un rechazo del realismo y del utilitarismo burgués y defiende el arte como forma de belleza, el refinamiento y la evasión. Su máximo representante es Rubén Darío, quien introduce una profunda renovación formal en la poesía en lengua española.
Etapas
El modernismo atraviesa dos etapas:
- Primera etapa: predomina el culto a la forma, con una poesía sensorial, musical y artificiosa, llena de símbolos aristocráticos y ambientes exóticos (Prosas profanas).
- Segunda etapa: la poesía se vuelve más intimista y reflexiva, con una mayor profundidad existencial y menos ornamentación (Cantos de vida y esperanza).
Influencia en España
En España, el modernismo no alcanza el mismo grado de exuberancia que en Hispanoamérica y adopta un tono más sobrio e intimista, influido por Bécquer. Sirve como punto de partida para poetas como Antonio Machado y Juan Ramón Jiménez, que pronto evolucionarán hacia otras corrientes.
La Generación del 98
La Generación del 98 surge tras el desastre colonial de 1898 y está formada por escritores profundamente preocupados por la decadencia de España. Comparten una actitud crítica ante la realidad política y social del país y buscan una regeneración moral y cultural.
Representantes y temas
En poesía, el autor más representativo es Antonio Machado, cuya obra evoluciona desde un modernismo intimista hacia una poesía plenamente noventayochista. Sus temas centrales son el paso del tiempo, la memoria, el sueño, la muerte, el amor y, especialmente, España, simbolizada en el paisaje castellano.
Etapas
Su trayectoria poética puede dividirse en dos grandes etapas:
- Primera etapa (modernista e intimista): destacan Soledades. Galerías. Otros poemas, donde predominan la melancolía, la introspección y los símbolos del tiempo (el agua, la tarde, el camino).
- Segunda etapa (correspondiente al 98): sobresale Campos de Castilla, obra en la que el paisaje se convierte en símbolo de la realidad nacional y aparece una poesía más objetiva, sobria y comprometida. En sus últimos libros, como Nuevas canciones, su poesía se vuelve breve, sentenciosa y reflexiva.
El Novecentismo (Generación del 14)
El novecentismo es un movimiento intelectual que surge en las primeras décadas del siglo XX y defiende una literatura racional, equilibrada y minoritaria, alejada del sentimentalismo romántico y del compromiso social directo. Propone el arte puro, la claridad expresiva y el rigor intelectual.
En poesía, su figura clave es Juan Ramón Jiménez, cuya vida y obra están completamente dedicadas a la creación poética. El propio autor divide su trayectoria en tres etapas.
- Etapa sensitiva: incluye sus inicios y su fase modernista. Cultiva una poesía musical y melancólica, con abundantes imágenes sensoriales (Arias tristes, Jardines lejanos).
- Etapa intelectual: inaugurada con Diario de un poeta recién casado, donde busca una poesía desnuda, pura y conceptual, eliminando adornos y sentimentalismo.
- Etapa suficiente o verdadera: persigue la esencia absoluta del poema y desarrolla una poesía de carácter casi místico y panteísta (Animal de fondo).
Las Vanguardias
Las vanguardias son un conjunto de movimientos artísticos que surgen en el primer tercio del siglo XX y suponen una ruptura radical con la literatura tradicional. Rechazan el sentimentalismo, la imitación de la realidad y las normas estéticas anteriores, y defienden la experimentación, la originalidad y la libertad absoluta del arte. El poeta deja de imitar la naturaleza para crear una nueva realidad poética.
Principales corrientes vanguardistas
- Futurismo: iniciado por Filippo Tommaso Marinetti, exalta la civilización moderna, la máquina, la velocidad y los avances técnicos. Es antirromántico, busca dinamismo y rapidez verbal, rompe la sintaxis tradicional y pretende “liberar las palabras”.
- Cubismo: cuyo principal representante es Guillaume Apollinaire. Propone fragmentar la realidad y ofrecer distintos puntos de vista simultáneos. Introduce innovaciones visuales como los caligramas, donde la disposición tipográfica del poema crea imágenes.
- Dadaísmo: impulsado por Tristan Tzara, representa la rebeldía absoluta. Defiende el absurdo, el azar y el lenguaje incoherente como protesta contra la sociedad burguesa y los valores tradicionales; prepara el camino para el surrealismo.
- Ultraísmo: movimiento vanguardista español, breve pero influyente, asociado a Guillermo de Torre. Recoge elementos del futurismo y del cubismo, elimina los elementos narrativos y sentimentales, y se centra en la metáfora audaz, los temas urbanos, deportivos y maquinistas, así como en los juegos tipográficos.
- Creacionismo: iniciado por Vicente Huidobro, defiende que el poema no debe imitar la realidad, sino crear una realidad nueva. El poeta es un “pequeño dios” que juega con las palabras para producir un objeto poético autónomo. En España, esta corriente influye especialmente en Gerardo Diego.
- Surrealismo: liderado por André Breton, es la vanguardia más influyente en la literatura española. Busca liberar al ser humano mediante la expresión del subconsciente, inspirándose en Freud. Defiende la escritura automática, las imágenes oníricas y las metáforas irracionales para alcanzar una “superrealidad”. En España, el surrealismo provoca una rehumanización de la poesía, al permitir expresar conflictos íntimos, sociales y existenciales.
La Generación del 27
La Generación del 27 está formada por un grupo de poetas que comienzan a publicar en torno a 1920 y que reciben su nombre por el homenaje a Góngora celebrado en Sevilla en 1927. Constituyen uno de los momentos de mayor esplendor de la literatura española, conocido como la Edad de Plata.
Su rasgo esencial es el equilibrio entre tradición y vanguardia: asimilan las innovaciones vanguardistas sin renunciar a la poesía clásica ni a la lírica popular. Cultivan tanto el verso tradicional como el verso libre y muestran gran interés por la metáfora y la imagen poética.
Etapas del Grupo del 27
La primera etapa (hasta 1927) está marcada por la influencia de la poesía pura de Juan Ramón Jiménez, la lírica tradicional y las vanguardias. Predomina una poesía formalista, cuidada y aparentemente deshumanizada, aunque no del todo ajena a la emoción. En esta etapa destacan la poesía neopopular de Federico García Lorca (Romancero gitano) y de Rafael Alberti (Marinero en tierra), así como la poesía vanguardista de Gerardo Diego.
La segunda etapa (1927–1936) es la de plenitud del grupo. La influencia del surrealismo provoca una rehumanización de la poesía, que se abre a los sentimientos profundos, los conflictos personales y las inquietudes sociales. Aparecen temas como el amor, el deseo, la frustración, la angustia existencial y la injusticia. Son obras clave La voz a ti debida de Pedro Salinas, Cántico de Jorge Guillén, Poeta en Nueva York de Lorca y Sobre los ángeles de Alberti.
La tercera etapa (tras la Guerra Civil) supone la disgregación del grupo. Lorca muere asesinado y muchos poetas se exilian. En el exilio predomina la nostalgia por la patria perdida y el dolor por la guerra, como en Luis Cernuda. Los poetas que permanecen en España, como Vicente Aleixandre y Dámaso Alonso, desarrollan una poesía existencial y angustiada.
