Movimientos y Autores Clave de las Letras Españolas del Siglo XX

El Modernismo

El Modernismo es un movimiento de raíz romántica que busca crear obras de belleza suprema. Surge a finales del siglo XIX y se manifiesta en distintas disciplinas artísticas como la arquitectura y la pintura.

Características principales

  • Estilo sensorial y ritmos marcados.
  • Léxico culto y versos de distinta medida.
  • Rica simbología.

El modernismo y sus obras se distinguen por su cosmopolitismo y sensualidad. Suelen aparecer personajes enfrentados a la vulgaridad burguesa, a menudo caracterizados con prototipos como el dandi. También se recrean escenarios exóticos en los que se encuentran princesas, castillos y seres mitológicos.

Rubén Darío y Antonio Machado

Rubén Darío es el representante del modernismo español y su principal obra es Azul…, en la que predomina el preciosismo formal y la crítica al mundo burgués; también destacan Prosas profanas y Cantos de vida y esperanza. En España, poetas como Antonio Machado desarrollan un modernismo que se caracteriza por un tono más íntimo y simbolista.

La Generación del 98

La Generación del 98 coincide en el tiempo con el modernismo y se caracteriza por un estilo sobrio y un tono reflexivo. Los autores comparten una preocupación por España y reflexionan sobre los valores y la situación del país, que aparecen simbolizados en la historia anónima de sus habitantes y en el paisaje. En sus obras también tratan temas filosóficos y religiosos, como el sentido de la existencia o el destino.

Poetas de la época

  • Miguel de Unamuno
  • José Martínez Ruiz (Azorín)
  • Pío Baroja
  • Ramón María del Valle-Inclán

Antonio Machado

Sus temas habituales son el amor, el tiempo, los sueños, el paisaje y las gentes de Castilla. Buscó una poesía que uniera ideas y emociones, para lo que desarrolló un estilo sobrio y claro, con un uso preciso del lenguaje y abundancia de adjetivos. Sus obras más destacadas son Soledades y Campos de Castilla.

El Novecentismo

El Novecentismo prefiere un estilo clásico y equilibrado; se inspira en filósofos como José Ortega y Gasset y se caracteriza por la búsqueda de un arte puro, intelectual y deshumanizado, alejado de la realidad y de las emociones humanas. Entre sus autores hay ensayistas como Eugenio d’Ors y novelistas como Gabriel Miró.

Juan Ramón Jiménez

En poesía destaca Juan Ramón Jiménez, quien, hasta llegar a su poesía esencial, llevó a cabo un largo proceso de depuración de su estilo: pasó de la influencia modernista a una poesía intelectual despojada de adornos expresivos en obras como Diario de un poeta recién casado y La estación total. También destaca su obra más conocida, Platero y yo.

Las Vanguardias

A partir del siglo XX surgen artistas que buscan innovación y libertad a partir del rechazo de las convenciones burguesas. Esta tendencia se extendió y dio lugar a movimientos como las vanguardias:

  • Futurismo: exalta la tecnología y evita la subjetividad.
  • Cubismo: busca descomponer la realidad.
  • Surrealismo: defiende la libertad y el poder creador del ser humano.
  • Dadaísmo: representa la rebeldía total contra la lógica y las convenciones estéticas y sociales, lo que da lugar a textos absurdos e incoherentes.
  • Ultraísmo: combina elementos de otras vanguardias, como las imágenes y metáforas sugerentes.
  • Creacionismo: imagina el poema como un objeto autónomo que no imita la realidad.

Entre sus autores, Ramón Gómez de la Serna inventó las greguerías y Valle-Inclán inventó el esperpento.

Generación del 27

La Generación del 27 es un movimiento de poetas con estilos muy diferenciados que comparten la necesidad de unir tradición y vanguardia. Emplean estrofas como el romance o el soneto de la tradición junto con el verso libre o el uso sorprendente de símbolos y metáforas.

Poetas destacados

  • Pedro Salinas, Rafael Alberti, Jorge Guillén, Gerardo Diego.
  • Vicente Aleixandre: característico por el uso del verso libre, lleno de imágenes visionarias de influencia surrealista, en obras como Sombra del paraíso.
  • Luis Cernuda: quien asegura la contradicción entre anhelos personales y realidad debido al rechazo que sufrió por su condición sexual y sus ideas políticas.

Federico García Lorca

Sus obras se caracterizan por la fusión de lo culto y lo popular, por su musicalidad, por sus deslumbrantes metáforas y por el uso personal de la simbología. Sus poemas son vitalistas, aunque abordan con frecuencia la frustración, el dolor, la injusticia social y el destino trágico. Sus principales poemarios son: Poeta en Nueva York, Romancero gitano y Poema del cante jondo.

Poesía y Narrativa de Posguerra

Miguel Hernández

Fue un poeta que defendió la causa republicana en la Guerra Civil y falleció de tuberculosis en prisión en 1942. Su estilo se caracteriza por una apasionada vitalidad y por el uso riguroso de moldes poéticos, tanto clásicos como de vanguardia. Entre sus obras destacan Perito en lunas, El rayo que no cesa y Viento del pueblo.

Tendencias de la poesía

Tras la Guerra Civil, la poesía se divide en dos tendencias:

  • Poesía arraigada: se muestra conforme con las nuevas circunstancias. Trata temas como el amor, la familia y la fe católica. Su estilo busca la belleza y la perfección formal con un lenguaje sobrio. Destacan: Leopoldo Panero, Dionisio Ridruejo y Luis Rosales.
  • Poesía desarraigada: de contenido existencial, percibe el mundo como un caos angustioso y trata temas como la búsqueda del porqué de la existencia humana, dominada por el desasosiego ante el tiempo y la muerte. Su estilo tiene gran fuerza expresiva y un tono dramático. Destacan: Dámaso Alonso, con su obra Hijos de la ira, Victoriano Crémer y José Luis Hidalgo.

La narrativa de posguerra

El tema principal de los autores de la posguerra era la historia reciente de España; sobre todo, la manera en la que la guerra y la dictadura afectaron a las vidas de la gente. Se desarrollan dos tendencias durante la década de los 40:

  1. Novela idealista: idealiza la realidad y la muestra de un modo fantástico.
  2. Realismo existencial: un esfuerzo del razonar que desea mantenerse dentro de las estrictas posibilidades de la misma razón.

La novela Nada, de Carmen Laforet, está protagonizada y narrada en primera persona por Andrea, una joven que se va a Barcelona para ir a la universidad. Sus sueños e ilusiones se estrellan contra una realidad social caracterizada por la hipocresía y la falsedad moral.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *