Evolución de la Literatura Española y Hispanoamericana: Poesía, Narrativa y Teatro

La Poesía Española desde la Posguerra

La poesía social de los años cincuenta

  • En la década de los cincuenta predomina una poesía social que trata temas como la situación de España, la injusticia social y el anhelo de paz y libertad, con una mayor carga política que la poesía desarraigada de la posguerra.
  • Su estilo, llano y conversacional, busca la comunicación con el pueblo; pero el lenguaje es más combativo, porque pretende transformar la realidad.
  • Los poetas más representativos son Blas de Otero y Gabriel Celaya.

La generación del 50 y la poesía de la experiencia

  • La poesía de la generación del 50 parte de la experiencia para reflexionar sobre la vida cotidiana y el paso del tiempo, con especial interés por la infancia, la amistad o el amor.
  • Su estilo es cálido y humano y refleja la preocupación ética de autores como Gloria Fuertes, José Ángel Valente, Jaime Gil de Biedma y Ángel González.
  • También cabe nombrar a José Hierro por la especial originalidad de su trayectoria poética. Su poesía destaca por su cuidado sentido del ritmo, los desdoblamientos del yo poético y la inclusión de anécdotas triviales.

La generación del 68: Los novísimos

  • La generación del 68 surge como rechazo del realismo social. En esta poesía son frecuentes las referencias culturales diversas (literatura, cine, publicidad, televisión, música, arte, historia, etc.) y el gusto por lo decadente.
  • Se caracteriza por la experimentación formal y por un estilo muy sensorial.
  • Entre estos autores, también conocidos como novísimos, destacan Ana María Moix, Pere Gimferrer, Leopoldo María Panero y Félix de Azúa.

Tendencias desde finales de los setenta

  • Desde finales de los setenta, los poetas buscan crear un estilo personal y ello da lugar a una gran diversidad de tendencias. Algunas de las principales son:
  • El neosurrealismo de Blanca Andreu, que retoma el mundo de los sueños.
  • El neoerotismo de Ana Rossetti, que actualiza la poesía amorosa tradicional.
  • El clasicismo de Luis Antonio de Villena, que busca la belleza y la sensualidad a través de una cuidada elaboración formal.
  • La poesía de la experiencia de Luis García Montero, que recupera el compromiso ético, el tono realista y un lenguaje coloquial.

La Narrativa Española Contemporánea

La novela experimental de los años sesenta

  • En la década de los sesenta surge la novela experimental, que introduce numerosas innovaciones formales:
  • Cambios en el punto de vista, que ofrecen interpretaciones distintas de una misma realidad. Reflejo del pensamiento de los personajes, mediante técnicas como el estilo indirecto libre y el monólogo interior.
  • Desorden cronológico y fragmentación en la narración de la historia.
  • Destacan obras como Tiempo de silencio (Luis Martín Santos), La saga/fuga de J. B. (Gonzalo Torrente Ballester), Cinco horas con Mario (Miguel Delibes), Últimas tardes con Teresa (Juan Marsé) y Volverás a Región (Juan Benet).

La narrativa tras la dictadura

  • La narrativa española tras la dictadura se fue desarrollando en direcciones múltiples. Sin embargo, es posible establecer algunas características comunes en este período:
  • El auge de la narrativa de género: novelas policiacas, históricas, etc.
  • La presencia habitual del humor, la sátira o la ironía.
  • La recurrencia a temas como la identidad propia y la creación literaria: los autores escriben a menudo sobre sí mismos y sobre la propia escritura.

Evolución del Teatro Español

Renovación en los años cincuenta

  • En los años cincuenta surgen dos vías de renovación del teatro:
  • Teatro existencial: Trata temas como la injusticia social y la falta de libertad. Se caracteriza por la fluidez del diálogo, que reproduce de forma realista el modo de hablar de los personajes y define su carácter y su clase social. La obra más conocida es Historia de una escalera, de Antonio Buero Vallejo.
  • Teatro cómico: Plantea situaciones disparatadas y crea un humor irracional a partir de juegos de palabras y diálogos sin lógica aparente, que denuncian el absurdo de la vida. Destaca Tres sombreros de copa de Miguel Mihura.

El teatro a partir de los años sesenta

  • A partir de los años sesenta, la influencia europea favorece la renovación del teatro y su concepción como un espectáculo total. Las obras comienzan a representarse en diferentes espacios y se tiende a implicar al público.
  • Fernando Arrabal es un dramaturgo que, en obras como Pic-Nic o El triciclo, une lo absurdo con lo cruel y lo irónico. Su humor irracional contiene crítica política: se rebela contra la realidad presentándola como algo incoherente.
  • Francisco Nieva trata con ironía la imposibilidad del desarrollo pleno de la persona a causa de la represión social y moral en obras como La carroza de plomo candente o El baile de los ardientes.

Libertad creativa y vanguardias

  • El teatro va ganando libertad creativa y coexisten propuestas muy variadas, gracias al empuje de compañías independientes que surgen con el fin de la dictadura, como Els Comediants, La Cuadra o La Fura dels Baus.
  • En general, crece la importancia de los aspectos escénicos y visuales de la representación y a menudo se incorporan elementos de otras disciplinas artísticas: música, danza, performance, cine, videoarte, etc.
  • Cabe mencionar a dramaturgos como José Sanchis Sinisterra, Paloma Pedrero, José Luis Alonso de Santos, Juan Mayorga o Angélica Liddell.

Poesía Hispanoamericana del Siglo XX

  • A principios del siglo XX, la poesía hispanoamericana cuenta con destacados representantes del modernismo, como Rubén Darío o Alfonsina Storni; así como de las vanguardias, con poetas como Vicente Huidobro.
  • En las décadas siguientes se aprecia un mayor compromiso social y político en los temas, como las denuncias raciales de la poesía negra del cubano Nicolás Guillén, en la que se funde la tradición hispánica con la afrocubana.
  • Entre los autores que crearon una trayectoria poética muy personal, destacan el peruano César Vallejo, cuyos versos se caracterizan por un ritmo irregular y la ruptura con la escritura tradicional; el chileno Pablo Neruda, cuyo estilo busca la rehumanización poética a través del amor y la belleza de los objetos sencillos; u Octavio Paz, que se distingue por su afán de experimentación.

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