Interpretación literaria de la obra de Borges: Orden, identidad y ceguera

Estrofa 1

¿Qué es el poema y qué no es? No es expresión de enojo ni para desahogarse del dolor. Recurre a la metonimia: lágrima (tristeza), enojo (reproche). La metonimia es un recurso para nombrar una parte y representar un todo. La «maestría de Dios» no es religiosa, sino que refiere a un orden. Borges menciona a Dios en la estrofa 7 como «algo» (no es azar). Existe una ironía: se le da al ser humano la necesidad de saber, pero se le quita la herramienta para alcanzar la verdad; es una jugada maestra para que el hombre «siga caminando» y continúe esa búsqueda. Al darse cuenta de que es limitado, el hombre se vuelve humilde.

Estrofas 2 y 3

Son estrofas encabalgadas (la 2 se prolonga hasta la 3). En «de esta ciudad de libros» se emplea un hipérbaton (alteración del orden sintáctico natural) para hacer énfasis y destacar la inmensidad de la biblioteca. La Biblioteca de Alejandría está «lejos», simbolizando la imposibilidad del hombre para conocer o entender el universo.

Estrofa 4

Los dos primeros versos hacen referencia a un mito y los dos últimos a Borges:

  • Mito de Tántalo: Un hombre rodeado de agua y árboles frutales que no puede alcanzar ni el agua ni la fruta.
  • Semejanza: Así como el hambre y la sed son necesidades básicas, para el yo lírico, no leer es la carencia de una necesidad vital.
  • Incapacidad: El yo lírico está cerca pero lejos; trata de alcanzar los libros pero no puede.
  • Hipálage: En el último verso, «biblioteca ciega» es una atribución adjetival equívoca que enfatiza la ceguera y otorga fuerza a la palabra.

Estrofa 5

Se enumera el contenido de la biblioteca, representando todo lo que hay por conocer en el universo. Esta estrofa se centra en la idea borgeana de orden y caos. La enumeración carece de un orden aparente; Borges sugiere que el hombre siempre busca un orden y, al no encontrarlo, se sumerge en el caos. La biblioteca «brinda muros», pero al ser ciego, es inútil.

Estrofa 6

«Figuraba» (me imaginaba): el yo lírico vuelve a la ironía al pensar que estar en una biblioteca era estar en el paraíso. El «básculo indeciso» representa el tanteo del bastón; el ciego no se queda quieto, sigue buscando aunque no haya rumbo. El bastón es indeciso porque no sabe a dónde ir.

Estrofas 7 a 10: El doble y la identidad

Estas estrofas desarrollan el tema del doble o la identidad humana, basándose en la figura de Groussac, quien vive de forma semejante a Borges.

  • Estrofa 7: La coincidencia entre dos vidas no puede ser azar. «Algo, que ciertamente no se nombra con la palabra azar, rige estas cosas». El hombre perdido en las «lentas galerías» busca un conocimiento que solo alcanza de forma parcial y precaria.
  • Estrofa 8: Se enfatiza el parecido entre Borges y Groussac. La repetición de «otro» y «el mismo» destruye la noción de realidad y tiempo. El yo lírico siente atacada su individualidad: «Soy el otro».
  • Estrofa 9: El símbolo del espejo sugiere que, si el destino es igual, tal vez no sean dos personas distintas, sino un «yo plural». Se plantea una concepción de tiempo circular donde todo se repite.
  • Estrofa 10: «Groussac o Borges»: la conjunción disyuntiva «o» sugiere que ambos nombres designan una sola esencia. Se produce una disolución gradual de la identidad.

El uso del hipálage

El hipálage es un recurso retórico que desrealiza la fisonomía convencional de las palabras, devolviendo a las cosas su complejidad contradictoria y paradójica. Su función en la obra de Borges es:

  • Trascender el orden tieso y racional.
  • Acercarse a una realidad menos esquematizada, incoherente e irracional.
  • Devolver a las cosas su despojada complejidad al cambiar un orden lógico por uno de apariencia irracional.

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