Contexto Histórico y Cultural
Publicada en 1945, esta obra nos traslada a un mundo de posguerra. En este periodo, gran parte de los intelectuales habían muerto durante el conflicto, otros estaban encarcelados y los que sobrevivieron se vieron obligados al exilio. A esta situación se sumaron la miseria, la represión y la censura: un auténtico páramo intelectual.
El desenlace de la guerra y la consolidación del franquismo tuvieron tres consecuencias fundamentales que incidieron notablemente en el desarrollo literario español:
- Ruptura con las tendencias literarias previas.
- Exilio de buena parte de los intelectuales.
- Censura dentro del territorio nacional.
Pese a todo, la novela española arranca de nuevo impulsada por nuevos estímulos.
Contextualización
El ambiente existencialista europeo de los años 40, unido a los desastres de nuestra Guerra Civil, encajaba con el sentimiento de desolación de la posguerra. La obra refleja la realidad cotidiana de unos seres angustiados, ubicados en la posguerra española, cuya existencia recuerda a una pesadilla.
El dolor y el pesimismo son los ejes de la narración, reflejados en sus personajes y en el punto de vista de Andrea. Se trata de una novela existencial que incluye elementos como:
- Relato de la soledad y la frustración.
- Inadaptación y personajes marginados.
- La presencia de la muerte.
Los años 40 estuvieron marcados por la pobreza y la violencia.
Temas
Temas Principales
Los temas recurrentes son la soledad y la libertad, los cuales dan lugar al desarrollo de la trama y generan el desencanto. Todos los personajes son seres inmersos en una profunda depresión generada por los vestigios de la guerra y la dura posguerra; no aceptan haber perdido sus valores dentro de la clase burguesa.
Andrea se refugia en sus pensamientos. La soledad está íntimamente relacionada con el ansia de libertad en toda la obra. Para conseguir su libertad, Andrea se refugia en sí misma.
Temas Secundarios
Entre los temas secundarios destacan:
- La frustración y la amistad.
- La miseria moral y material de la sociedad de posguerra.
- La emancipación de la mujer.
- La violencia de género.
Estructura
La novela consta de 25 capítulos distribuidos en tres partes. La estructura gira en torno a dos viajes: su llegada a Barcelona al inicio y su huida de la misma al final. No es una estructura pensada y significativa en términos complejos; la autora ordena su relato de forma lineal.
Se considera una novela abierta, dado que no termina la vida de Andrea, sino que concluye una etapa a la que seguirá otra con la protagonista en Madrid.
Tiempo
La acción se sitúa entre 1939 y 1940. Andrea inicia su viaje con la llegada a Barcelona y se marcha a Madrid habiendo aprendido muchas lecciones. Existen elementos simbólicos como la nocturnidad y la claridad. La narración es lineal en casi todo momento, tratándose de un relato desde el presente con el uso de flashbacks.
Espacio
El espacio se divide en dos bloques:
- Interiores: Espacios oscuros, claustrofóbicos y con personajes opresivos. Destaca la casa de la calle Aribau, un lugar decadente y ruinoso.
- Exteriores: Espacios luminosos que representan novedades para Andrea, como la ciudad de Barcelona y sus alrededores.
Punto de Vista Narrativo
La obra contiene elementos de autobiografía, con coincidencias entre Andrea y la escritora. Presenta las siguientes características:
- Narradora interna y testigo de los hechos.
- Perspectiva subjetiva.
- Narradora protagonista y reflexiva.
- Narración en primera persona.
Existe una escisión entre la narradora de los hechos y la protagonista. De su afición a la literatura es reveladora la carrera que elige estudiar. Se percibe un tiempo de la enunciación diferente al tiempo de la historia, aportando una perspectiva distanciada.
Lenguaje y Estilo
El estilo es natural, con uso del habla coloquial y recursos poéticos. Es una forma de escribir que combina lo realista y lo poético, enmarcada en un realismo impresionista.
Se emplean abundantes recursos literarios como:
- Sinestesia, personificaciones, comparaciones y metáforas.
- Recurso de la animalización.
Existe una clara voluntad de reflejar el lenguaje coloquial en los diálogos y la realidad lingüística catalana.
