Principales Autores y Obras de la Estética Realista y Naturalista

Naturalismo y Realismo en la Literatura Española

Las profundas transformaciones sociales de la segunda mitad del siglo XIX desembocaron, en el plano cultural, en el abandono de los modelos románticos y el nacimiento de la estética realista y naturalista.

La Novela Realista: Características y Orígenes

La novela realista se caracteriza por la cotidianeidad, la objetividad, la descripción minuciosa, el estudio psicológico de los personajes, la omnisciencia del narrador y el monólogo interior. Se suele considerar La Gaviota, de Fernán Caballero (seudónimo de Cecilia Böhl), la primera obra prerrealista. De esta generación es Pedro Antonio de Alarcón, autor de El sombrero de tres picos.

Benito Pérez Galdós y el Apogeo del Realismo

La etapa realista propiamente dicha comienza en 1870, con la publicación de La fontana de oro de Benito Pérez Galdós. Sus novelas componen un retrato ambicioso y fiel de la sociedad española del siglo XIX. Su prolífica obra recorre las distintas etapas del movimiento:

  • Novela de tesis: como es Doña Perfecta.
  • Novela histórica: por ejemplo, Episodios nacionales.
  • Novelas prototípicamente realistas: como Fortunata y Jacinta, considerada su obra maestra. En ella, a través de la peripecia de dos mujeres enamoradas del mismo hombre, se retrata a la sociedad durante el Sexenio Revolucionario.

En su última etapa, se plantea un choque entre el idealismo y la realidad, que se puede observar en obras como Marianela y Misericordia.

Otros Autores Imprescindibles del Realismo

Otros autores importantes son:

  • José María Pereda: autor de Peñas arriba y Sotileza, ambas ambientadas en Cantabria.
  • Juan Valera: con títulos como Pepita Jiménez y Juanita la larga, más interesado en el examen de la psicología de los personajes que en el retrato fiel de la realidad cruda de finales del XIX.
  • Leopoldo Alas «Clarín»: autor de La Regenta, una historia de adulterio que sirve para mostrar la mediocre vida social de una ciudad de provincias. Este último también escribió relatos breves como Pipá o ¡Adiós, cordera!

El Naturalismo: La Estética del Determinismo

Por su parte, el naturalismo es una tendencia literaria derivada del realismo, cuyos postulados y concepciones lleva al extremo. Entre sus rasgos destacan la visión materialista y determinista del ser humano, el predominio de los aspectos más degenerados del individuo y la recreación con detalle de los ambientes sórdidos y degradados.

En España se pueden apreciar influencias del naturalismo propuesto por Zola en autores como:

  • Emilia Pardo Bazán: autora de Los pazos de Ulloa, un retrato descarnado de la sociedad rural gallega en el que se abordan temas como la violencia y el caciquismo. Emilia también escribió novelas como La madre naturaleza.
  • Benito Pérez Galdós: con su novela La desheredada.
  • Blasco Ibáñez: con su título Cañas y barro.

El Teatro: Decadencia y la Alta Comedia

En contraste con la novela, el teatro vivió una decadencia intensa. Encontramos dramas históricos, herederos de la tragedia neoclásica y del drama romántico, y comedias moralizantes de fuerte influencia moratiniana. Precisamente, de esta surgió la fórmula más original que tuvo recorrido en el siguiente siglo: la alta comedia.

Consistía en obras bien construidas, de ambientación contemporánea, con un claro sentido moral. Su crítica se concentraba básicamente en dos aspectos: la destrucción de la familia por el adulterio y la excesiva ambición de riqueza. Sus autores más importantes fueron:

  • Manuel Tamayo y Baus: con obras como Un drama nuevo.
  • Adelardo López de Ayala: autor de El tanto por ciento.
  • José de Echegaray: cuya obra más aclamada fue El gran galeoto.

Con respecto al teatro social, que pretende retratar con ánimo realista distintos aspectos de su tiempo, sobresale Joaquín Dicenta, autor de Juan José, un drama social que retrata la lucha de las clases bajas por medrar económica y socialmente. Hay que hacer mención, por último, a la aportación de Benito Pérez Galdós al teatro con títulos como El abuelo o Electra.

La Lírica: Del Posromanticismo a la Poesía Realista

A mediados de siglo la influencia de la lírica romántica es enorme, tanto de Zorrilla como de Espronceda. En la segunda parte del siglo XIX sobresalen dos autores románticos tardíos:

  • Gustavo Adolfo Bécquer: autor de Rimas.
  • Rosalía de Castro: cuyos títulos más destacados son Cantares gallegos, Follas novas y En las orillas del Sar. Rosalía supo cultivar con maestría una poesía intensa, doliente y original, que condensa sentimientos de nostalgia e identificación con la naturaleza.

La poesía realista adoptó formas expresivas nuevas que la alejaron del romanticismo. Se cultivaron dos líneas poéticas:

  • Poesía antirromántica y prosaica: en la que se parodian los tópicos del romanticismo y cuyo máximo representante es Ramón de Campoamor, autor de Doloras.
  • Poesía filosófica: en la que se reflexiona sobre cuestiones sociales y éticas, cultivada por Gaspar Núñez de Arce, conocido por su poemario Gritos del combate.

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