La Novela Picaresca
Es el género narrativo más representativo del Barroco. Se caracteriza por el uso de la autobiografía, un protagonista de baja extracción social (el pícaro) y un tono moralizante o satírico.
- Mateo Alemán: Con su obra Guzmán de Alfarache (1599 y 1604), establece definitivamente las leyes del género. Combina las aventuras del pícaro con extensas digresiones morales, presentando al hombre como un ser capaz de redención a pesar de un entorno corrupto.
- Francisco de Quevedo: Su obra La vida del Buscón llamado don Pablos es la cima de la picaresca desde el punto de vista lingüístico. A diferencia de Alemán, Quevedo no busca la moraleja, sino la exhibición del ingenio y la degradación grotesca de los personajes mediante un lenguaje lleno de agudezas conceptistas.
La Novela Corta
Frente a la desaparición de las largas novelas idealistas, triunfa el relato breve de influencia italiana.
- María de Zayas y Sotomayor: Destaca por sus colecciones Novelas amorosas y ejemplares y Desengaños amorosos. Sus relatos mezclan el realismo con elementos macabros y una fuerte defensa de la dignidad y educación de la mujer ante la crueldad masculina.
Prosa Didáctica y Doctrinal
Este género alcanza una gran importancia debido al deseo de los intelectuales de analizar las causas de la decadencia y ofrecer soluciones políticas o morales.
- Baltasar Gracián: Es el maestro de la prosa didáctica. Su obra cumbre, El Criticón, es una novela alegórica que recorre las etapas de la vida humana como un camino de aprendizaje y desengaño. También escribió tratados breves de gran agudeza como el Oráculo manual y arte de prudencia y su obra teórica Agudeza y arte de ingenio.
- Diego Saavedra Fajardo: Representa la prosa política con obras como Empresas políticas, donde propone un modelo de gobernante ideal a través de emblemas y comentarios.
- Sebastián de Covarrubias: Autor del primer gran diccionario del idioma, el Tesoro de la lengua castellana o española.
Teatro
A finales del siglo XVI, el teatro pasó de ser una actividad ocasional o religiosa a un negocio profesional permanente. Surgieron los corrales de comedias, patios de casas donde se instalaban escenarios y se separaba al público por clases y sexos (los hombres en el patio y las mujeres en la «cazuela»). Este teatro era un espectáculo integral que duraba horas e incluía música, bailes y piezas breves como entremeses o jácaras entre los actos de la comedia principal.
La Comedia Nueva: Estilo y Cambios
Lope de Vega fijó las reglas del nuevo modelo en su obra Arte nuevo de hacer comedias (1609):
- Mezcla de lo trágico y lo cómico: Se rompe la distinción clásica para crear la tragicomedia.
- Ruptura de las tres unidades: No se respeta la unidad de tiempo (la acción podía durar días o años) ni de lugar (cambios de escenario), manteniendo solo la unidad de acción.
- División en tres actos: Frente a los cinco actos clásicos, las obras se dividen en planteamiento, nudo y desenlace.
- Polimetría: El uso de diferentes tipos de versos (romances, redondillas, sonetos) según la situación dramática o el personaje.
- Decoro: Cada personaje debe hablar y actuar según su condición social (el rey como rey, el villano como villano).
- Personajes típicos: Figuras fijas como el galán (valiente y apuesto), la dama (bella y noble), el gracioso (contrapunto cómico del galán), el poderoso (noble que abusa de su poder) y el villano (campesino rico y honrado).
Lope de Vega («Fénix de los ingenios»)
Lope de Vega (1562-1635) vio su vida marcada por numerosas y apasionadas relaciones amorosas que le acarrearon procesos judiciales y destierros. Tras una crisis espiritual y familiar, se ordenó sacerdote. Afirmó haber escrito 1.500 comedias (aunque se conservan unas 400), llegando incluso a componer algunas en menos de veinticuatro horas.
- Dramas del poder injusto: Fuenteovejuna (el pueblo se rebela contra el comendador), Peribáñez y el comendador de Ocaña.
- Comedias de enredo: La dama boba (el amor enseña inteligencia) y El perro del hortelano (celos, amor, enredo).
- Tragedias: El caballero de Olmedo (amor, celos, tragedia).
Lope destaca por haber humanizado el teatro, priorizando el dinamismo de la acción y la conexión emocional con un público masivo y heterogéneo.
Poesía de Lope
Su poesía es profundamente vitalista, clara y elegante, estrechamente ligada a su biografía. Dominó la métrica culta y popular: revalorizó el octosílabo a través de romances y fue un maestro del soneto, utilizando el molde petrarquista.
- Rimas (1602/1604): Es un cancionero de estética petrarquista. Soneto más famoso: “Desmayarse, atreverse…”.
- Rimas sacras (1614): Poesía religiosa, escrita a raíz de su crisis espiritual: “¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?”.
- Rimas humanas y divinas del licenciado Tomé de Burguillos (1634): Visión irónica y paródica de la literatura y la sociedad.
Tirso de Molina
Seudónimo del fraile Gabriel Téllez. Destacó por la profundidad psicológica de sus personajes y su maestría en la comedia.
- El burlador de Sevilla: Obra que crea el mito universal de Don Juan. La obra combina dos tradiciones populares: la del seductor de mujeres y la del convidado de piedra. Don Juan es un antihéroe que engaña a cuatro mujeres de distintas clases sociales (Isabela, Tisbea, Ana y Aminta), burlándose de la honra y de las leyes humanas y divinas.
Calderón de la Barca
Representa la culminación y estilización del teatro barroco, con un estilo más reflexivo, intelectual y cargado de símbolos.
- La vida es sueño: Obra filosófica sobre el destino y el libre albedrío, centrada en Segismundo, encerrado en una torre por su padre.
- El alcalde de Zalamea: Trata sobre el honor de un campesino frente a un militar noble.
- Autos Sacramentales: Piezas alegóricas de un solo acto para el Corpus Christi, como El gran teatro del mundo.
