Contexto histórico
La Revolución Francesa, que comienza en 1789, supuso el ascenso definitivo de la burguesía y difundió las ideas de libertad, igualdad y fraternidad por toda Europa. Sin embargo, la presión ejercida por las monarquías europeas y el miedo de la burguesía más conservadora a perder su poder convirtieron la revolución en un fracaso. Debido a ello, muchos intelectuales y artistas comprometidos con la libertad experimentaron una sensación de frustración.
